6 causas de Balanitis (la infección masculina más común) que no tienen que ver con el sexo

La balanitis es una condición común que afecta al 15 por ciento de la población masculina mundial en todos los rangos de edad (no es una cosa de niños) y está asociada a la diabetes, al virus del herpes (VHS-I y VSH-II) y a las bacterias o gérmenes. Se define como la inflamación del pene, suele afecta al glande y también puede involucrar al prepucio (postitis) o a ambos (balanopostitis).

Casi siempre asociamos las infecciones genitales al sexo (sobre todo a las relaciones sexuales sin protección) pero una infección bacteriana, una alergia al tejido de la ropa íntima o a algún producto de higiene personal pueden ser los culpables. Presta atención.

condon para prevenir la balanitis por relaciones sexuales
La mejor medida preventiva contra las balanitis es mantener una correcta higiene de la zona y tomar medidas de precaución durante las relaciones sexuales. ((Foto: Getty)
El glande es la proporción final del cuerpo del pene, es la parte más sensible y sobresaliente del miembro, por ende, está expuesta a cualquier tipo de enfermedades, mucho más que los testículos y la estructura del pene.

Es una infección bastante molesta porque aparte del hinchazón provoca un picor doloroso e irritativo, supuraciones malolientes por la uretra, rojeces en el glande y, en ocasiones, dificultades para que el prepucio deslice y descienda con normalidad por el glande.

Es una condición común con una variedad de causas siendo la infecciosa la más frecuente. La balanitis candidiásica está causada por un hongo (Candida); pero también puede ser provocada por bacterias o por virus como el herpes o el del papiloma humano (VPH).

Otras bacterias ‘facilitadoras’ de la balanitis infecciosa son: Estreptococo, Estafilococo aureus, Pseudomonas, Gardnerella vaginalis, anaerobios, Treponema pallidum, Clamidia tracomatis y Micoplasma.

Suele comenzar lentamente  y sin tiene síntomas obvios al principio. “Puede tardar unos 3 o 7 días en dar la cara y, según explica el Dr. Eduardo García Cruz, urólogo y andrólogo del Hospital HM Montepríncipe, “suele ir acompañado de dolor, escozor o comezón asociado con enrojecimiento del glande o prepucio, en caso no tener una circuncisión. Si el cuadro evoluciona más de una semana sin tratamiento, se puede complicar con presencia de úlceras, inflamación/edema y un exudado blanquecino maloliente”.

Por qué se produce

  • Mala higiene. Si no hay una higiene corporal adecuada, los microorganismos de la flora local se pueden comportar como patógenos irritativos.
  • La humedad favorece el crecimiento no sólo de bacterias sino también de hongos, que suelen ser causa de balanitis con mayor frecuencia que las bacterias.
  •  Alergias o el contacto con sustancias irritantes como jabones, detergentes o preservativos también pueden propiciar que aparezca la balanitis.”Algunos geles aromáticos, fibras sintéticas o bien una forma de dermatitis atópica“, señala en ABC el Dr. Manuel Díaz Soto, responsable de la Unidad de Urología y Andrología del Hospital Victoria Eugenia de la Cruz Roja en Sevilla.  algunas enfermedades de la piel como eczema o psoriasis también pueden surgir en la región íntima causando balanitis.
  • Hipersensibilidad postcoital o causa traumática. Hay personas con unasensibilidad extrema en el glande que hace que este se inflame cuando llegan al coito y termine convirtiéndose en una balanitis.
  • La toma de medicamentos antibióticos como la tetraciclina y la sulfamida favorecen el desarrollo de hongos ya que pueden provocar una bajada de defensas o alterar la flora bacteriana natural.
  • Adherencias del prepucio: la esclerosis prepucial es otro de los factores para su desarrollo, ya que el factor fimótico hace que el prepucio se deslice de la manera correcta y no pueda hacerse una higiene adecuada.

Y sí, esta condición masculina también puede aparecer como resultado de una infección de transmisión sexual (ITS) o por tener una pareja sexual con episodios de candidiasis vaginal.

Las medidas preventivas incluyen una buena higiene con la maniobra de retirar la piel hacia atrás de forma habitual durante la ducha o el baño, el uso de preservativo en las relaciones sexuales, secar la zona tras orinar y mantenerla seca, o lavarse las manos antes y después de ir al aseo.

En cualquier caso los expertos aconsejan acudir a un especialista en caso de enrojecimiento del glande y el prepucio, hinchazón, ardor y picazón porque “cuando la infección en el glande o el prepucio no se trata o no cede puede ocasionar lesiones premalignas; por lo que es necesario realizar una biopsia para descartar esta posibilidad, que aunque poco frecuente, se produce. Vemos al menos uno o dos casos de cáncer de pene al año por este motivo ya sea por falta de higiene, no acudir a consulta o porque se trata de lesiones que no ceden ante el tratamiento”, explica Díaz Soto.

El tratamiento suele ser rápidamente eficaz. Si es bacteriana se aplicarían cremas antifúngicas/ antibióticastópicas. Según explica el Dr. J.P. Burgués, urólogo y andrólogo en @quironsalud:“bastaría con aplicarse una pomada de cotrimazol o miconazol dos veces al día durante 1-3 semanas o bien una dosis única vía oral de fluconazol 150 mg”.

También se recomiendan como complemento del tratamiento lavados sin jabón, suero fisiológico y baños con agua de manzanilla del glande y del prepucio, el uso de pomada desinfectante y, posteriormente, un buen secado.

Existen distintos tipos de tratamientos tópicos alternativos, como el uso de derivados de ajo, caléndula y echinacea goldenseal, sin embargo ninguno de estos tratamientos ha demostrado científicamente su eficacia.

Además, el especialista podría aconsejar (en según qué casos) el estudio de la parejay la abstención sexual durante el tratamiento de ambos hasta la remisión completa.

Por último, “en caso de episodios repetidos y constantes de balanitis por hongos o por otras causas se recomienda la circuncisión“, afirma Burgués. Aunque no es cierto como creen muchos padres que se deba llevar a cabo la circuncisión en niños para prevenir este tipo de afecciones; con un seguimiento constante sobre la higiene del pequeño y una correcta educación sexual se puede prevenir la balanitis y cualquier otro tipo de infecciones genitales a futuro.

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